Acerca de

«Gatohelecho», de Remedios Varo

Esther Mascaró Puntí

Buscando. A veces, encontrando. Compartiendo. Maestra de Reiki. Estudiando y practicando la sanación energética.

Bajo la divisa de «Ora, lege, lege, relege, labora et invenies» (ora, lee, lee, relee, trabaja y encontrarás), hablaremos en este blog «Prueba de vida» de la parte oscura, la parte húmeda y generativa que está bajo tierra. Lo que allí ocurre tiene su efecto en el mundo visible y su causa en el cielo, de donde siempre viene la luz, como recordaba el poeta Claudio Rodríguez en «El don de la ebriedad»:

Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras...

Y ciertamente así es, la claridad, la Luz que han buscado desde siempre todos los iniciados, viene desde el cielo y se instala en las cosas, en los seres de este mundo. Y desde ellos actúa, o espera, agazapada, su oportunidad. La Luz viene del cielo, y esa parte la vemos, aunque no del todo. Sin embargo, no vemos todo lo que hace dentro de los seres y las cosas de este mundo, su actividad incesante, cómo anima todo lo que aquí vive y cómo es el principal agente de todo cambio, de toda transformación, de toda transmutación. Eso, esa actividad, ocurre en la oscuridad.

Menuda paradoja… y sin embargo, tenemos formas de conocerla, de conocer lo que ocurre en las tinieblas, en lo cálido y húmedo, a oscuras… porque como dijo Louis Cattiaux, «Dios nos ha dado el libro de la Naturaleza, pero no nos hemos molestado en leerlo». Molestémonos, atrevámonos a hacerlo.

La dualidad

En este mundo aprendemos a mirar y a discernir basándonos siempre en el 2. La dualidad ordena el mundo material que conocemos y también sus procesos. Pero más allá de ese 2 existe el número 3, y antes existió el 1, que sigue existiendo en todos los demás. Lo fácil es quedarnos con la información que nos aportan nuestros sentidos, pero esa información es el 2… es plana, sirve para conocer la superficie, lo que es visible simplemente abriendo los ojos y mirando alrededor. Todo eso es el efecto de una causa que es invisible y que, sin embargo, lo explica todo.

En este blog intentaremos mirar hacia esa zona oscura, hacia la madriguera, la madre, la materia y lo que le ocurre cuando recibe el soplo y la claridad. Después de todo, todo es Naturaleza, nosotros también, y lo que nace y muere en este mundo está sometido a las mismas leyes, sea un ser humano, un árbol o un mineral.

¿Estamos vivos?

Nuestra «Prueba de vida» es que estamos vivos: sentimos, reflexionamos, pensamos, conocemos, amamos… y un día, moriremos. Pero antes, vivamos siempre con la capacidad de sorpresa y de entusiasmo de los niños. Y sobre todo, aprendamos, aprehendamos, y seamos la mejor versión de nosotros mismos. Lo que conoces te hace. Atrévete a buscar y a conocer.

«Ora, lege, lege, relege, labora et invenies»

Ora, lee, lee, relee, trabaja y encontrarás

Así está dicho y así es.

P.S: Gracias, Remedios Varo, estés donde estés, por los magníficos cuadros que nos legaste. En todos ellos podemos reconocer una parte de nuestra alma y de nuestro viaje a través de los mundos. La imagen principal del blog es el maravilloso cuadro llamado «Bordando el manto terrestre».

Bienvenidos.